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Howlin’ Wolf: el celestial diablo del blues

Change My Way (cambiar mi camino) y el de los otros, es lo que hizo Howlin’ Wolf con la música de blues para transformar éste género y construir un mundo nuevo con caminos por descubrir por los oídos de la noche.

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El blues nació en la calle y para los hombres de la calle, para los desamparados, los buscadores de camino. El blues raspa las paredes de una necesidad expresiva que todo lo condena en el sentimiento sagrado de su música. El blues eclipsó y eclipsa el viaje de almas vagabundas para curar las heridas del silencio.
Todo esto Howlin’ Wolf lo sabía, por eso hizo del blues, un diabólico sonido espiritual capaz de transformar y transportar al más hermoso de los infiernos a las almas que caen hipnotizadas por su música.
Chester Arthur Burnett, más conocido como Howlin’ Wolf (Lobo aullador), nació el 10 de junio de 1910 en White Station y murió el 10 de enero de 1976 en Hines, EEUU. Howlin’ fue un músico afroamericano: esencia negra de la música para hacer de la música la naturaleza de un sonido, de una forma de expresión que brota desde los márgenes de un dolor superfluo, que solo los seres de color pueden ver y sentir en el margen de la vida.
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Wolf medía 1,98 metros y pesaba 136 kilos. Era de una figura imponente y llevaba a cuesta una de las voces más memorables de los cantantes de blues “clásico” en el Chicago de los años 50. Su voz era carrasposa, sincera, sentimental. Abarca los bajos fondos del alma desde los bordes más australes de la soledad, porque la “Black Music” es así, nace desde un silencio desconocido que nutre los recónditos sonidos de la música.
La voz de Howlin’ ha sido comparada con “el sbonido de las máquinas pesadas que operan en un camino de grava”. Esta comparación anónima es el resultado de un reto cultural ante la vida, el de cambiar el sonido del blues para siempre y hacer que la noche se nutra de sangre negra.
Wolf fue hijo de plantadores de algodón. Trabajó de granjero en la década del 30 y formó parte del ejército norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial.
El origen del nombre Howlin’ Wolf viene de cuando su abuelo le contaba historias sobre lobos de la región de Chicago y le advertía que si él se portaba mal los lobos vendrían aullando a buscarlo. Su abuelo fue la influencia de un sonido que enlateció y enlatece a las almas perdidas en los bosques de una ciudad en ruinas a punto de ser invadida por los hombres de un imperio sin destino: el del sol escondido, que no conoce, el místico sonido de este diablo del blues.

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