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“Song machine Live from Kong”: la receta anti pandemia de Gorillaz

El recital transmitido por streaming en 2020 se estrenó en el cine

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Hace un año atrás, Gorillaz despedía el 2020 con un concierto vía streaming en el que presentó Song machine season one: strange timez -su séptimo álbum de estudio editado en octubre de ese año que cuenta con las colaboraciones de destacados artistas- y que nada tuvo que envidiarles a sus actuaciones presenciales. Desde Kong Studios -mítico laboratorio creativo de la banda ubicado en la ciudad inglesa de Essex- los británicos descollaron con un show que le puso música al aislamiento y, seguramente, hizo que sus fanáticos cantaran -y hasta saltaran- cada uno de los temas desde sus casas.

Lo que parecía que iba a quedar registrado como un producto exclusivo de la pandemia tuvo su revancha este 8 de diciembre: Song machine Live from Kong se estrenó en las salas de cine de todo el mundo y así llegó la oportunidad de disfrutarlo de forma masiva. El pre-show party, conducido por Henrie y Scully, fue un divertido recorrido por la discografía de Gorillaz -en el que no faltaron entrevistas a algunos de sus músicos- y una forma de palpitar el comienzo del recital recordando la interacción con el público en redes sociales bajo la consigna de que contaran cuál era su canción favorita de cada disco. Luego de una hora, con la emoción potenciada por la cuenta regresiva reflejada en la pantalla, los personajes animados quedaron al mando del control y Damon Albarn -luciendo unos extravagantes anteojos dorados- junto a los suyos se adueñaron del escenario. El tema que abrió el juego fue Strange timez y uno de los invitados estelares no tardó en aparecer. Robert Smith se puso frente al micrófono para aumentar la expectativa de lo que ya se perfilaba como una velada sin desperdicios.

The valley of the pagans -con la presencia de Beck en versión holograma-, The lost chord -con despliegue coreográfico de Leee John incluido-, Pac-Man -motorizada por la fuerza rapera de Schoolboy Q- y MLS encendieron un setlist que tuvo uno de sus puntos más especiales con The pink phantom, sencillo en el que Damon canta a dúo con un 6lack digitalizado y un Elton John dibujado dejando en claro que en honor a él lleva puestos aquellos lentes.

Después de sonar Opium, Peter Hook acapara la escena para hacer una gran versión de Aries. Enseguida, Kano y Roxani Arias se unen a la banda para interpretar Dead butterflies, Fatoumata Diawara despliega su sello soul en Désolé y Slowthai y Slaves llenan de energía el lugar con Momentary bliss. En el cierre, Damon demostró de la mano de Fire coming out of the monkey’s head, Last living souls, Dracula y Don’t get lost in heaven que su voz se mantiene intacta y pasa por uno de sus mejores momentos. Como no podía ser de otra forma, Demon days y Clint Eastwood fueron el broche de oro para este encuentro memorable.

Los últimos minutos estuvieron destinados a mostrar el backstage de la producción. Mientras los miembros del grupo ponen en palabras lo que significó para ellos llevar adelante semejante aventura, se confirma aquello que Jamie Hewlett -diseñador a cargo de las animaciones- había expresado como propósito de este proyecto: “Estamos tratando de hacer algo que nunca se ha hecho. Y, si todo sale de acuerdo con el plan, creo que va a ser algo genial.” Para quienes se quedaron con ganas de más, el próximo cara a cara con Gorillaz será el 30 de abril en el marco del Quilmes Rock. Las entradas ya pueden conseguirse aquí.