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Lecturas Obligadas

Noel Gallagher celebra sus 52 años

Repasamos la vida de un verdadero rockstar: música, controversias y un legado en constante crecimiento

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¿Quién le iba a decir al Noel Gallagher adolescente de trece años que la travesura de robar una tienda cambiaría su vida? La condena de seis meses de libertad condicional y la guitarra que había conservado de un padre abandónico, funcionaron como el estímulo perfecto para dejar aflorar su talento latente: al ritmo de This charming man, la canción que tanto admiraba de los también mancunianos The Smiths, se desafió a practicar sus primeros acordes usando la mano derecha a pesar de ser zurdo.
Lo que menos aún sabía Noel era que, pocos años más tarde, comenzaría a componer los primeros hits de Oasis, agrupación que se erigió a comienzos de los 90 como uno de los íconos del britpop. El virtuosismo de Noel -puesto al servicio de la letra y la música para estar al frente del micrófono en unos escasos temas- y la inconfundible voz rasposa de Liam, marcaron a fuego la historia de la música británica. Por delante vendrían quince años intensos, atravesados por una popularidad vertiginosa a la que no le faltaron excesos, peleas entre los hermanos Gallagher y las polémicas con otras figuras del medio artístico, entre las que se destaca el permanente enfrentamiento con Damon Albarn. Noel, sin tapujos, se hizo cargo de esto en los lyrics de My big mouth: “En mi boca grande podrías volar un avión.”

Que su álbum debut Definitely maybe –influenciado por el rock clásico- haya sido el más vendido en Reino Unido durante su primera semana en las calles, fue el presagio del ascenso meteórico a la fama que se iniciaría en agosto de 1994. Tan sólo un año después, el récord se repitió con (What’s the story) morning glory?, segundo trabajo con el que lograron la consagración definitiva de la mano de las fantásticas Wonderwall y Don’t look back in anger, joyas que solo al mencionarlas son sinónimo de Oasis.
El 11 y 12 de agosto de 1996 llegarían los conciertos en el mítico Knebworth Park y con ellos la hazaña más importante en la carrera de los Gallagher: dos años de trayectoria bastaron para convocar a un total de 500 mil personas que colmaron el predio y alimentaron su ego como nunca antes. Con la ambición potenciada por este enorme suceso, inmediatamente en 1997 lanzaron su tercer CD, Be here now. Entre sus setenta minutos de duración desplegados a lo largo de doce canciones, se destacaría Stand by me no sólo por sus condiciones innegables de himno sino también por la producción de su video.
Los ingleses, conscientes del lugar que estaban ocupando en la escena musical mundial, quisieron ponerse a la altura de The Beatles creando su propio mito alrededor de la tapa del tercer álbum, tal como los de Liverpool lo hicieron con Abbey Road. En la versión de los Gallagher, quien habría muerto al caer su auto en la pileta de la mansión que ilustra la portada era el mismísimo Noel. Además, no se trataba de cualquier coche sino de un Rolls Royce con la patente idéntica a la del móvil policial que se vislumbra a lo lejos en el arte de tapa del épico álbum de 1969.
El cuarto disco de la banda, Standing on the shoulder of giants, salió a la luz a comienzos de 2000. El nuevo milenio encontraba a Oasis transitando cambios importantes: a las permanentes riñas de los hermanos se sumaron conflictos con Bonehead y Guigsy, lo que provocó que abandonaran la agrupación y que Noel se viera obligado a grabar las pistas del bajo y de la segunda guitarra. Al momento de comenzar la gira, Andy Bell y Gem Archer ocuparon los lugares vacantes. En este contexto, hacía su aparición otro hecho inédito: Little James, canción compuesta por Liam, era incluida como el track número cinco. Así fue como, luego de tres años de ausencia, Oasis volvía recargado con el setlist más psicodélico de su carrera. Su presentación quedó registrada en el DVD Familiar to millions, que inmortalizó la primera de las dos noches en las que la banda tocó en el estadio de Wembley ante 70 mil fanáticos.
En 2002, con la edición de Heathen chemistry, Noel continuó dándole espacio a Liam para que se luciera con la beatlera Songbird, mientras él haría lo propio con Little by little. Tres años más tarde, en 2005, Oasis retornaría a sus inicios rockeros con el aclamado Don’t believe the truth, LP que les permitió encarar una de sus giras más importantes alrededor de los cinco continentes y con Zak Starkey, hijo de Ringo Starr, comandando la batería. Dig out your soul, séptimo y último álbum publicado en 2007, tuvo un resultado paradójico. Si bien gracias a dicho material Oasis recorrió más de treinta países fue este el marco en el que los hermanos Gallagher disolvieron su icónica agrupación.

Hace pocos días se cumplió una década de aquel inolvidable show que los británicos dieron el 3 de mayo de 2009 en el Estadio River Plate. Casi como si supieran que el fin se aproximaba, hicieron temblar no sólo el alma de los miles de admiradores que se concentraron en la cancha, sino también -literalmente- el piso de césped. Andy Bell, con su tweet alusivo a esta fecha, dejó ver que desde arriba del escenario la velada se vivió con el mismo vigor: “10 years ago today, my favourite @oasis gig, what a crowd.”
El 28 de agosto de ese año, el concierto que se realizaría en el festival parisino Rock en Seine nunca llegó a concretarse debido a una fuerte disputa previa que incluyó el destrozo de una guitarra de Noel por parte de Liam. Ese día, el mayor de los Gallagher confirmaría la ruptura a través de un comunicado en la web oficial de Oasis. La conmoción e incertidumbre que inundó a los fanáticos desde ese entonces se vio calmada cuando, a partir de 2011, The Chief se puso al mando de Noel Gallagher’s High Flying Birds. La expectativa que generó su regreso, sumada a su carácter de líder y a sus dotes como músico integral ya demostrados desde hacía casi veinte años, fueron el combo ideal que aseguró el éxito de esta nueva etapa.

En sus primeros CDs –Noel Gallagher’s High Flying Birds de 2011 y Chaising yesterday”de 2013- Noel eligió continuar con su característico estilo forjado en Oasis. Al editar en 2017 Who built the moon?, el rockstar sorprendió a sus seguidores con el sencillo Holy mountain, prueba de que había decidido volver a coquetear con la psicodelia.
Los 52 años lo encuentran estrenando Black star dancing, el sencillo que anticipa su nuevo trabajo que saldrá a la venta el próximo junio. Con una marcada reminiscencia a la música disco, el británico deja en claro que puede jugar con todos los géneros saliendo victorioso. Es cierto que Noel nunca se hubiera imaginado el futuro prometedor que se avecinaría después de dar sus primeros rasguidos pero ahora son sus admiradores los que no pueden dar certezas de lo que su ídolo se trae bajo la manga. Parecería como si Noel, en su flamante tema, respondiera a esta inquietud con una pregunta: “If not for tomorrow, can we live for tonight?”