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Entrevistas

Santiago Moraes: “las canciones son mutantes”

A meses de su salida de Los Espíritus, Santiago Moraes se reinventa con la banda Transeúntes.

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Hijo de una pareja exiliada de Uruguay durante la dictadura y con una carrera previa en el mundo de la publicidad, Santiago Moraes decidió dar el salto hacia la música durante la primera década de los 2000, entre difusas interpretaciones solistas que compartía en redes sociales y su aparente ascenso hacia el estrellato indie con Los Espíritus.
Tras tres exitosos longplays, y algunos trabajos al margen, la formación original de los Espíritus se disolvió cuando Maximiliano Prietto (guitarra – voz) fue denunciado públicamente por abuso sexual. Santiago Moraes abandonó la banda con la que ocupaba la mayor parte de su tiempo y rápidamente se puso manos a la obra con su proyecto solista. Así, retomó a sus tres mayores influencias: la trilogía conformada por Tom Waits, Bob Dylan y Lou Reed.
Retomando viejas ideas y nuevos conceptos, le dio forma a su conjunto solista, Los Transeúntes, y entre febrero y mayo grabó los temas que compondrían un nuevo disco mientras realizaban una serie de presentaciones de bajo perfil y alto voltaje musical. En pocos meses, publicó un vídeo de “Canción Que Describe”, como primer adelanto de su tercer trabajo solista, después de Las Canciones de Santi (2012) y el EP Los Boliches (2016), o su primer trabajo, por el aroma a reinvención y la madurez con la que parece despegar.
A medida que fue presentando las canciones en apariciones en vivo Moraes fue delineando un disco de blues urbano con lírica fascinada con las aguafuertes porteñas de Roberto Arlt. En las presentaciones en vivo, mientras él canta y toca la guitarra y la armonice, lo acompañan Sol Bassa (guitarra eléctrica), Luciano Pogliano (bajo), Anahí Fabiani (teclados), Francisco Paz (batería) y Fer Barrey (congas), estos últimos dos también ex-Espíritus

Moviéndose entre narrativas urbanas, alusiones románticas e imágenes oníricas, las diez canciones de “Santiago Moraes & Transeúntes”, publicadas el 6 de septiembre en plataformas digitales, mantienen sus clásicas inquietudes y añaden nuevas complejidades en el sonido de Santiago.
“Transeúntes”, como banda y como disco, ¿es un proyecto que viene desarrollándose desde hace un tiempo, en paralelo, o surge tras la salida de los Espíritus?
Transeúntes existe más o menos desde 2013. Yo hice mi primer disco solista, Las Canciones de Santi, y después empecé a armar un grupo para tocarlo en vivo. El disco lo grabé sólo, y para presentarlo fui armando el grupo. Así nació Transeúntes, era un grupo cambiante, pasaron muchas personas por ahí en diferentes formaciones. Juanjo Harervack, Coronel Pali, Vero Cid, Gabriela Silinger, Nicolás Miranda, Nahuel Ramón, Cecilia Bienati. No tenía formación estable, de ahí el nombre. También toqué durante un tiempo acompañado por Los Bluyines, el grupo de Tomas Vilche. El año pasado tuve ganas de hacer una nueva formación, esta vez más estable, algo más duradero, y grabar un disco, retomando algunas de las canciones del primer disco y otras que andaban dando vueltas por internet grabadas de una forma muy precaria, siento que aquellas grabaciones caseras no le terminan de hacer justicia a las canciones. Así que ensayamos desde el invierno pasado y grabamos el disco en Ion en febrero de este año. Después siguieron las sobregrabaciones y la mezcla durante abril y mayo hasta terminar el disco. Siempre fue algo paralelo al proyecto principal que era Los Espíritus, y a partir de mi salida del grupo, Transeúntes se transformó en el proyecto principal.
Entre otras novedades, el nuevo disco incorpora cuerdas frotadas. ¿Hay instrumentos, sonidos, formatos que tengas pensado probar o que te gustaría experimentar? ¿Esta nueva etapa te da más espacio para ir por esas ideas?
Las cuerdas son una propuesta que me hizo Julián Rossini, que grabó piano y teclados en el disco. Él escribió los arreglos de cuerda y me llevó a grabarlos a La Plata, a su estudio. Es la primera vez que lo hago y me encanta el resultado, Julián escribió unos arreglos hermosos, y estuvo en la mezcla también. Me interesan todos los sonidos y formatos, desde siempre grabé sólo, en casa, tocando todos los instrumentos yo, y en esta etapa me interesa darles a las canciones la mano de otras personas también.
La idea de ir por un disco, en vez de lanzar singles o subir pequeños EPs a redes sociales, ¿te parece una postura, un concepto, en estas épocas? ¿Valoras el formato físico?
Me dicen que ahora es mejor subir de a una canción, que la música se consume de otra manera a partir de Spotify y los nuevos formatos. A mí la verdad que me gustan mucho los discos, escucharlos enteros. Pero los singles no son una novedad tampoco, especialmente en la música popular. A mí me encanta el formato físico, el vinilo, las tapas grandes y los temas ordenados por lado. Pero la verdad que eso es un lujo bastante inaccesible para la mayoría de la gente. Me gustan los conjuntos de canciones, con algún tipo de coherencia en la temática y el sonido, y me gustan los discos cortos y los discos largos, y los temas sueltos también me gustan.

En la coyuntura actual, de pronto, hay grupos que se forman tomando en cuenta algún parámetro de inclusividad o diversidad. ¿Hubo una decisión consciente de sumar a Sol Bassa como mensaje en estos tiempos o fue simplemente para incorporar a una buena guitarrista?
A Sol Bassa la conocí el año pasado cuando la invitamos con Los Espíritus a abrir un recital en el Teatro Flores y quedé encantado. Esa noche charlamos de Moris y de Manal, de las letras. Y este año me quedé sin guitarrista con el disco a medio hacer, y Francisco Paz, el baterista de Transeúntes, me sugirió llamarla a Sol y me pareció que tenía que ser ella, no por ser mujer sino porque es tremenda guitarrista de blues eléctrico y eso es lo que estábamos buscando con el grupo. La llamé y me dijo de probar, y nos fuimos a tocar a dos guitarras a la plaza Malaver un domingo a la tarde. Después empezamos a ensayar y a buscar juntos las guitarras para el disco. Ella es una guitarrista muy versátil, hizo un trabajo tremendo en el disco. Pero por sobre todas las cosas es una creadora tremenda con peso propio y es un orgullo enorme para mí tocar con ella. En cuanto a tocar con mujeres, es algo que en Transeúntes estuvo desde siempre de una forma muy natural, se convoca a la persona como instrumentista, no por el género. Siento que le hace mucho bien al grupo, tanto a nivel artístico como humano.
Canción Que Describe la venís tocando hace un par de años. ¿Es una canción que fue evolucionando? ¿Hay otros casos así en el disco? ¿Crees que las canciones tienen una versión “fijada” que se graba o que son algo vivo que se rehace en cada presentación?
La mayoría de los temas que están en el disco Las Canciones de Santi fueron compuestas sobre la marcha, al mismo tiempo que las grababa. Antes de empezar a grabar, no había canción, se construyeron durante la grabación. Son primera toma, hoy en día tomaría todo eso como demos, no como la versión final. De ese disco regrabamos dos para Transeúntes, L.C.Q.D. y Bolsas de Papel. Para mí las canciones son mutantes, soy de cambiarles la letra o el tempo o la forma cuando las toco. Creo que la grabación es como sacarle una foto a la canción en ese momento en particular, y después el tiempo pasa y la canción también va cambiando.

En varias oportunidades has mencionado o mostrado un gusto por Tom Waits. ¿Qué te gusta retomar de él? ¿Te ves más cerca musicalmente del Waits jazzero de los inicios o del experimental de Swordfishtrombones en adelante?
Me gusta Tom Waits en todas sus formas, tomo de él la libertad y la desfachatez de no hacer música de género al pie de la letra si no de usar los géneros como un medio de expresión de las particularidades de la sensibilidad de uno. También está en Tom Waits eso de tener una versión de estudio de la canción y después muchas versiones diferentes en vivo. Usa el estudio con una actitud bastante beatle, se graban cosas irreproducibles para un grupo en vivo. Y le interesa la ficción, las canciones son relatos donde aparecen personajes ficcionales. En la música argentina lo veo en Melingo, en algunos discos de Calamaro, en Chillan Las Bestias…
Retomando la idea de ficción, Waits varias veces expresó querer ser una versión musical de Charles Bukowski. Vos también, en varias entrevistas, mostrás un gusto por la literatura, ¿hay un lugar para la literatura en “Transeúntes”?
La canción Cárcamo, el tema 9 del disco, está basada en un personaje de la novela El cielo con las manos de Mempo Giardinelli.
¿Qué fue lo último que leíste?
Este año lo último de ficción que agarré fue El llano en llamas de Juan Rulfo. Lo había leído un poco de chico, pero lo agarré de vuelta. También leo muchas biografías, este año leí la de Zitarrosa, una de Eduardo Mateo y otro libro sobre los orígenes del Candombe Beat.

¿Te parece que, en general, la literatura, la música, el cine y otras formas artísticas pueden retroalimentarse? ¿Alguna vez pensaste meterte en algún otro ámbito artístico, sea literatura u otra cosa?
Sí, me parece que se retroalimentan. El cine ya es imagen y sonido, con lo cual ahí ya están mezcladas todas esas cosas, porque hay un guión, hay imágenes y sonidos. Yo cuando empecé a tratar de escribir no escribía canciones, intentaba escribir cuentos. En estos últimos años muchas de las canciones que hice salieron de haber leído algo o de una película. Me gustan todas las formas de expresión, pero también soy bastante haragán. Me gusta dibujar y pintar, la oreja de la tapa la hice yo y es la oreja de Agustina, mi cónyuge.
Pensando en el arte y las biografías, ¿te inscribís en una línea histórica dentro de la música nacional?
Seguramente estoy en alguna como todo el mundo.
Para terminar, una pregunta un toque más cholula. El año pasado tuviste un encuentro con Nick Cave en el Malvinas Argentinas, ¿te quedó alguna anécdota de ese día?
En realidad, nos colamos al camarín, le dimos los discos de Los Espíritus y lo felicitamos por el tremendo show que acababa de dar. Él fue muy amable con nosotros, estaba terminando de cenar y se estaba por clavar un par de bananas. Fue una influencia enorme para Los Espíritus, especialmente cuando estábamos empezando.

Santiago Moraes & Transeúntes se presentan el 28 de septiembre a las 21hs en el Centro Cultural Richards

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