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Lecturas Obligadas

Tus ecos están: celebramos a Gustavo Cerati a 67 años de su nacimiento

Lo recordamos con una selección de sus canciones inspiradas en Buenos Aires

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El 11 de agosto de 1959 llegaba a este mundo Gustavo Cerati. Tanto con Soda Stereo como con su obra en solitario dejó una huella sonora imborrable en la ciudad que lo vio nacer. Fiel a aquella verdad, las calles porteñas quedaron marcadas en distintas letras y videos. Festejamos este aniversario con una playlist de sus temas, cuyo denominador común es Buenos Aires.

En la ciudad de la furia
El single aterrizó en julio de 1988 con un objetivo claro: adelantar, de forma majestuosa, el sonido propuesto por Soda en Doble vida, su cuarto álbum de estudio editado en septiembre de ese año. En esta canción que, quizás sin buscarlo, se convertiría en uno de los temas más representativos del rock hispano, Gustavo jugó a personificar a Argos, aquel superhéroe medieval fruto de su mente infantil y que llevó al papel a través de sus propios dibujos. El aura gótica de su letra, entre oscura e inquietante, fue musa de un video que la refleja a la perfección. Dirigido por Alfredo Lois -al frente de la puesta visual de la banda desde sus inicios-, con la dirección fotográfica a cargo de Félix “Chango” Monti -destacado por su labor en La historia oficial, película ganadora de un premio Oscar- y dedicado a la memoria de Roberto Cirigliano -agente de prensa fallecido pocos meses atrás en un accidente de tránsito mientras estaba de gira con Los Enanitos Verdes-, registra a la agrupación tocando en lo que hoy es el Club Museum, sala de conciertos ubicada en el barrio de San Telmo. En simultáneo, la imagen de un anciano que parece recordar a su yo joven encerrado en una celda y caminando por pleno paisaje urbano es el otro protagonista, situación que se entremezcla con distintas postales de la capital argentina. Las tomas aéreas fueron filmadas por un helicóptero cedido por la Dirección General de Turismo de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y el filtro blanco y negro utilizado, que vira a un tono azulado, está en línea con la icónica portada del LP que retrata a los músicos en la esquina de Diagonal Sur. La presentación oficial del clip se hizo el 29 de junio del año siguiente en la discoteca New York City. Cuando parecía que esta era una pieza maestra inmejorable, el trío desafió la genialidad de su propia creación con la versión incluida en Comfort y música para volar, MTV unplugged grabado en 1996. Cerati hace un dúo impecable con la colombiana Andrea Echeverri, líder de Aterciopelados, para redefinir este himno atravesado por el particular pero efectivo combo de blues y psicodelia. Los múltiples reconocimientos que logró el sencillo original hablan por sí solos de su enorme trascendencia: alcanzó el puesto N° 48 de “Las 100 mejores canciones del rock argentino” por la revista Rolling Stone Argentina en 2002​, el puesto N° 1 de “Los 10 mejores videos musicales del rock argentino” por La Nación en 2011 y la joya audiovisual resultó finalista en los premios MTV.

Cae el sol
Canción animal llegó en agosto de 1990 para reinventar la consigna con la que allá, por 1984, Soda Stereo se presentó en sociedad. Ya no se trataba de hacer música pop liviana -como el agua gasificada- para bailar. Ahora, los cuerpos se agitarían al compás de un sonido explosivo. El álbum avanza a fuerza de letras que, en buena parte, encuentran su inspiración en el vínculo pasional forjado entre Gustavo y Paola Antonucci, una joven estudiante de Artes que, en aquel entonces, era su novia. Para la composición de buena parte del repertorio, Cerati depositó su confianza en el talento de Daniel Melero.Y, Cae el sol, no le escapó a la intervención de su pluma. El resultado es un espejo de los atardeceres contemplados por la pareja desde el balcón de su departamento y laboratorio creativo que daba a la Avenida Figueroa Alcorta, esa que -años después- una de las canciones más autorreferenciales de Amor amarillo la haría mutar en cicatriz. Al tocarla en vivo durante la gira Me verás volver, Gustavo incluía los inconfundibles acordes de la belleza beatlera Here Comes The Sun para elevar, aún más, el poder de este single.

Zoom
Soda Stereo tuvo una última visita a la sala de grabación. Ahí fue cuando ocurrió la magia y Sueño Stereo vio la luz en junio de 1995. Zoom ofició como segundo corte, ese que quedó inmortalizado en la memoria colectiva por su icónico videoclip. Creado bajo la dirección de Eduardo Capilla y Mariano Galperín y rodado en El Planetario, el trío interpreta una verdadera oda al deseo. La letra navega entre la sutileza y lo que no se dice, mientras busca explorar lo prohibido con referencias cinematográficas. Gustavo, Zeta y Charly se pierden entre una multitud de parejas jóvenes que fueron reclutadas durante los shows que la banda dio en el Teatro Gran Rex en septiembre de ese año. El hecho de que sean fans verdaderos aporta una espontaneidad que traspasa la pantalla y que dio como resultado esa producción que marcó a una generación.

Av. Alcorta
Amor amarillo supo definirse, desde siempre, como la obra más personal de Gustavo. Su debut solista -todavía al mando de Soda Stereo- asomó la cabeza allá por noviembre de 1993. Fue el fruto de una grabación casera con sede en Santiago de Chile, ciudad en la que estaba instalado junto a Cecilia Amenábar a la espera del nacimiento de Benito, su primer hijo. Aquella colección de canciones condensa, a la perfección, esa porción de su biografía. Por su parte, el track N°6 evidencia la tensión originada por los días que los encontraban en geografías separadas. Cerati le dio vida a este sentimiento resignificando en letra y música a una locación muy especial: la avenida porteña que contemplaba desde su departamento, la que fue tanto vivienda como lugar de trabajo durante esa década y que se contraponía a Providencia, comuna chilena en la que lo esperaba su esposa. El single fue una elección obligada en los setlists de las presentaciones que el ídolo brindó en Av. Alcorta y La Pampa, tanto en 2007 como en 2010.

Puente
Bocanada es el álbum que oficializó la carrera solista de Gustavo tras la separación de Soda Stereo. Editado en junio de 1999, el rockstar se propuso desafiar a su infinito fandom. electrónica, samples y hasta música orquestal dejaron ver su reconocida sofisticación desde una mirada más íntima y experimental. Consciente de la sorpresa que podía generar este giro, Puente fue el sencillo que abrió las puertas de aquel particular tracklist. El título del tema encerraba metafóricamente la propuesta que Cerati se traía entre manos: generar un nuevo nivel de conexión con sus seguidores. Y, en la frase emblemática que viste de gala al estribillo, le da un nuevo sentido a su inoxidable “Gracias totales”. Al pronunciar “Gracias por venir”, muestra su gratitud hacia quienes se acercaron con confianza a su flamante etapa profesional. Por su parte, el video -dirigido por Andrés Fogwill- es un claro retrato de sus raíces, pincelado con una narrativa fantástica. Gustavo recorre Buenos Aires al mando de una suerte de helicóptero terrestre manejado con un manubrio de bicicleta y acompañado por diversos copilotos. Entre ellos, se destacan Flavio Etcheto y Leo García, músicos que formaban parte de su banda en ese entonces. Esta canción también cumplió su función de unión en los conciertos, ya que artista y público se amalgamaban en una sola voz.

“Un extraño destino, una oscura verdad”, cantaba Gustavo en Cae el sol vaticinando, sin querer, la suerte que le tocaría. Sin embargo, una líneas más arriba también pronunció: “Y cada vez que vuelvo, tus ecos están”. Así fue como dejó en claro que, siempre que alguien reproduce su cancionero, sus palabras vuelven a un “aquí y ahora” eterno.

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