En septiembre del año pasado, David Gilmour les dio una gran noticia a los fans al editar Luck and Strange, su quinto álbum de estudio solista. Tres meses atrás, el músico subió la apuesta cuando estrenó en los cines e IMAX de todo el mundo Live at the Circus Maximus, Rome, película que documenta sus conciertos de Roma durante 2024. Tras compartir el video de Sorrow, clásico de Pink Floyd fechado en 1987, Between Two Points -a dúo con su hija Romany- Wish You Were Here, In Any Tongue, Fat Old Sun, engrandeció este lanzamiento en formato Blu-ray y DVD con otro himno de la banda que supo liderar: Breathe. En este caso, la canción proviene de la placa Live from Luck and Strange Concerts.
En dicha entrega, el británico imprime todo su talento en una joya que siempre sabe emocionar y que el paso del tiempo hace sonar cada vez mejor.
El LP fue registrado durante cinco meses entre las ciudades de Brighton y Londres, producido por el propio David junto a su colega Charlie Andrew y la mayor parte de las letras llevan la firma de Polly Samson, su esposa y colaboradora. “Está escrito desde el punto de vista de alguien mayor. Aquí la mortalidad es una constante”, expresó la mujer. Por su parte, el artista añadió que “durante y después de la cuarentena, pasamos mucho tiempo hablando y pensando sobre ese tipo de cosas. Invitamos a Charlie a casa, así que vino y escuchó algunos demos para luego decir cosas como ‘¿Por qué tiene que haber un solo de guitarra aquí?’ y ‘¿Por qué algunas de ellas no pueden terminar antes?’. Él tiene una maravillosa falta de conocimiento o respeto por este pasado mío. Es bastante directo y no es temeroso; eso me gusta. Es bueno para mí porque lo último que quieres es que la gente sea complaciente contigo.” Los hijos del cantautor dejaron su huella en el tracklist: Charlie participó de la letra de Scattered, Romany toca el arpa y canta en Between Two Points -cover de The Montgolfier Brothers- y Gabriel presta su voz en los coros. Justamente, fue la pandemia el contexto que contribuyó a que surgieran estas colaboraciones, ya que los Gilmour realizaron transmisiones en vivo durante el aislamiento en las que se autodenominaron familia Von Trapped.
El disco, cuya fotografía y diseño estuvo a cargo del aclamado Anton Corbijn, tiene un total de ocho canciones. Un dato interesante es que el fallecido Richard Wright, ex miembro de Pink Floyd, toca los teclados en Luck and Strange gracias a una grabación que tuvo lugar en 2007. El trabajo puede conseguirse en distintos formatos: digital, vinilo, CD y Blu-Ray. Este último contiene los bonus tracks Yes, I Have Ghosts y la primera versión del tema homónimo de la placa.
No hay dudas de que esta es la mejor excusa para darle play a uno de los tracklists imprescindibles del último año.