El melómano y la poesía del disco

¿Cuándo fue la última vez que te compraste un disco? ¿Cuánto hace que no abrís una cajita para corroborar que efectivamente el librito de tu ídolo trae las letras? Redescubriendo los placeres (para algunos nunca perdidos). Hace varios años que el contacto  simbólico con los objetos  viene desapareciendo o al menos, cambiando de forma. En los ’90  nace Internet y ahí cerquita empezaron a apabullar  los programas  de descarga de música gratuita (Kazaa, Napster, Ares, entre otros). Qué crimen.

Los precios de  los discos molestaron siempre a los compradores que emocionados cayeron de a poquito en las garras del downloading. Ese precio que  se dejó de pagar lo empezaron a padecer los artistas dependientes de su discográfica.  Las disquerías asustadas descarriaron con sus estrategias de marketing: los dos por uno, discos en oferta (no siempre los mejores) y la tan aclamada Noche de las Disquerías. Artilugios seductores, enganches obvios para el comprador y todavía un regalo de cumpleaños de los económicos.  Pero mientras los compradores  se deslumbraron con la batea  de rock nacional y el 2 x $50, los melómanos, simplemente aprovecharon algunas de las ofertas.

Ser melómano en épocas de inflación económica duele en el alma, pero  el placer lo cura todo. Ver en la batea el disco que tanto esperaste, ver de oferta un clásico, abrir el disco y leer las canciones o descubrir el arte de tapa y… claro, darle play al disco en tu equipo.

No olvidemos que también existen aquellos melómanos actualizados que primero compran el disco, lo guardan en su computadora y después lo colocan en la estantería de su casa. Todo para que el disco pueda estar disponible para ser escuchado en cualquier situación y lugar. Siempre a mano el digital pero sin perder la carga emocional del disco en mano.

Poseer el disco es un placer delicadamente simbólico, ir a comprarlo es “materialmente simbólico” y  pedirlo al exterior bueno, exótico. Un disco editado  fuera  del país  puede costarnos a partir de 80 pesos, podemos vernos en la situación de pagar casi 200.

Pero, lo vale. Aún así fue Radiohead la banda inglesa que se abalanzó sobre el download en 2007 cuando editó su disco In Rainbows. Primero salió a la  venta  para ser descargado en formato digital pero lo innovador y trasgresor fue que los usuarios podían pagar el precio que  consideraran válido. Lo mismo  sucedió con The King of Limbs pero ya con costo establecido. Lo mágico de este tipo de sucesos es que hay quienes, melómanos claramente, optan por abonar sumas que probablemente sean mayores a las que tendría el disco naturalmente en disquerías.

Definitivamente, en el club de los apasionados, quien haya osado pagar menos del precio  por el que encontraría  el disco en la batea, sería  bastante  cuestionado, ¿cuestionado?  Si, digámoslo así para no herir susceptibilidades, pero estaríamos hablando de una nueva tipología de abusos. Los musicales.

 

Txt: Leticia Abramec

Categotia: Discos

RSSComments (13)

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  1. marcelo dice:

    La gran carencia hoy de dia ,es que no se escucha tanto la obra plasmada en vinilo, sino que se descarga algunas canciones o singles que escuchas en la radio, y se pierde el analisis ( si el analisis) de la totalidad de las canciones compuestas por el artista, asi solamente los grupos nuevos van tras el hit salvador que los tendra un tiempo en los charts , y no se forjan un serio proyecto o conducta en referencia a su carrera .
    hasta Led Zeppelin tiene temas malos en sus discos , pero son parte creativa del momento , y creo que hay que respetar eso.
    Tema aparte es la gran diferencia sobre lo que es el arte de tapa de un disco…quien no se ha comprado un vivnili solo porque lo atrajo un buen arte de tapa..

  2. paula dice:

    Definitivamente, el placer d tener un disco en formato fisico,es inexplicable. La cosa d ir a un lugar,buscarlo,encontrarlo y volver a tu casa a escucharlo es genial,o encargarlo y esperarlo pacientemente…me encanta!

  3. Giselle dice:

    “No olvidemos que también existen aquellos melómanos actualizados que primero compran el disco, lo guardan en su computadora y después lo colocan en la estantería de su casa. Todo para que el disco pueda estar disponible para ser escuchado en cualquier
    situación y lugar. Siempre a mano el digital pero sin perder la carga emocional del disco en mano.”

    Definitivamente soy de esas! Y hace unos días compré un disco y descubrí con fastidio que NO trae las letras… ufa!

    Pero si, nada como tener esas cajitas cuadras en las manos…

  4. Desirée dice:

    Concuerdo gente! el disco es una obra completa y cada canción le brinda una lógica! Es como si fuera un historia formada por partes, pequeños relatos…que quieren decirnos algo.
    Muy bueno Leticia, gracias!!

  5. Ariel dice:

    Me parece que de vez en cuando es entretenido ponerse melancólico con objetos materiales que nos traen recuerdos de cosas lindas y de otras no tanto. Eso pasa con la música y sus soportes tecnológicos para la mayoría de los que nos criamos en esta sociedad de consumo; pero sepamos separar por un lado el arte que está contenido en una canción,en un dibujo que puede ser tapa de un disco, y por el otro los avances técnicos que hacen que cada vez más gente pueda llegar a ese arte a cada vez más bajo costo, si no entendemos esto entonces deberíamos seguir usando la vitrola en que nuestros bisabuelos escuchaban ópera y algún que otro tango con suerte, en discos de pasta, ni siquiera de vinilo….
    (Mis tios tenían que laburar dias para comprarse uno de los Beatles y siempre les faltaba alguno, ahora con internet tienen todos los que siempre quisieron y siempre postergaron…, eso es muy bueno que suceda, el arte sea cual sea debe ser para todos, sin condicionamientos materiales, sinó se transforma en un simple negocio…)
    Cuándo le hablo a mi hijo (11 años, yo 33) de los monitores monocromáticos, los diskettes de 3y 1/2, los tv b y n, etc, me siento viejo, pero en realidad es que la tecnología avanza cada vez más rápido y los aparatos quedan obsoletos en cada vez menos tiempo, hay que mirar para adelante; y en el caso de la industria músical no nos olvidemos que porcentaje ganan realmente los artistas por cada disco que se vende,la mayoria se va en impuestos costos de flete y ganancias de la discográfica y de todos los comercios por dónde pasa, esto le hizo mucho mal al arte de la música durante casi un siglo, porque por más que nos acerque lo que a los empresarios les interese vendernos le coarta a muchos la posibilidad de competir lealmente sólo porque a los “genios” de las discográficas no les convence; obviamente se nota más a nivel local. Tampoco nos olvidemos que la mayoría de la gente cada vez gana menos comparado con las generaciones anteriores, yo entre mis 13 y 20 años podía comprarme un disco original por semana ganando un sueldo minimo, hoy los números son distintos, ojalá pudieramos todos ir a la disquería del barrio y comprar él último de Nirvana, pero piensen también que por algo siempre existió la piratería en los viejos TDK, en cd, y ahora por la bendita net… gracias !!! Aguante Taringa !!! jaja !!!

  6. abel gnecco dice:

    el taringa de antes era el amigo o el hermano de que t grababa en un tdk ese disco q no tenias plata para comprarte, hoy quizas tampoco tenes plata pero tenes internet y lo tenes con un clic pero como fanantico q soy de la musica las ediciones en vinilo me pueden, solo me compro vinilos por una cuestion estetica y de sonido y tmb me bajo musica solo para poder meterla en el ipod, quizas del mismo vinilo q me compre ese dia.

  7. Ivan dice:

    Me encanta comprarme Discos originales así también como libros, pero igualmente tengo mas discos descargados de Taringa! que originales, la cuestion es que no cuento con mucho cash, en esta etapa estoy en la universidad y ahí solo una disquera acá :(

    Igual tengo muchos discos, y me encanta escucharlos tirado en la cama, dejarlos correr, escuchar el disco completo, aunque lo que menos me gusta de comprarme discos es cuando me desilusiona el librito por no tener las letras, o por no tener ninguna relacion con el disco…

  8. Ariel dice:

    A mi me pasaba lo mismo cuando era pibe, pero desde que me di cuenta del curro de las multinacionales no compré más un disco, la música debe ser libre …. la culpa de que sigan cobrando tanto es de la gente que lo paga y de esa manera le quitan el derecho al que menos tiene, lo mismo pasa con todo; en fin gracias a internet estamos viendo el comienzo del fin de algunos curritos que mueven millones… La información y la palabra deben ser para todos esa es la única manera de que no nos digan que tenemos que comprar ó hacer, y el arte es una parte importante de la libertad de expresión …Vamos Ultrabrit !!! llevando buenos sonidos e imágenes gratis a todo el mundo !!!

  9. Ak dice:

    Ah, buenísimo, para no darle guita a las multinacionales no compro discos, y así escucho todas las veces que quiero las canciones que hicieron esos músicos, que no reciben un mísero peso de mi parte. Qué revolucionario que es eso….
    Las multinaciones les pagan poco a las artistas (es relativo, los rock stars se llenaron de plata vendiendo discos), y por eso me bajo todo de Taringa, y así los artistas ni siquiera cobran un mango. Qué bueno, música para todos, pero eso sí, que los músicos vivan del aire.

  10. Mariano dice:

    La cantidad de discos descargados es casi siempre directamente proporcional a la cantidad de discos que esa misma persona compra.
    En general la gente que NO BAJA musica es la misma que JAMAS pero JAMAS compra música.
    Así como también la gente que baja mucho es la que también dos por tres compra.
    El otro día leí una metáfora que me gustó: el agua sale de las canillas gratis desde siempre y aun así la gente sigue comprando agua mineral. Si nos ponemos a pensar… es más o menos lo mismo.

    • Ariel dice:

      Mariano entendió lo que quise decir y lo ejemplifica con el tema del agua mineral… pero Ak parece que no entiende un coño ( con todo respeto), y bué… se puede gastar el dinero en cosas peores que en discos que es algo sano; si uno es realmente artista debe entender y ver al arte como un fin en si mismo y no como un negocio, si dá guita mejor, pero, alejar a los que tienen menos posibilidades económicas de ese arte me parece nefasto; pero bueno es bueno que se pueda discutir y que exista la posibilidad de internet para los que no queremos ó no podemos seguir contribuyendo con las cuentas de los señoritos de las disqueras… Gracias !!!!

  11. No hay nada más melomano y romántico que un disco de vinilo: ver el diseño grande de la tapa, el disco tal cual, el insert, las inscripciones en su matriz, el olor del cartón.

    Y como dicen muchos: el simple de 7 pulgadas es el formato más pop que existe! Una lástima que se haya perdido todo eso.

  12. Rocío dice:

    A ver gente… es tan simple como que: tener un disco en la mano, comprarlo y no estar pensando en lo que cuesta o cuestionándose que significa: es de melómano! No comprar discos no te hace menos melómano, es simplemente un gusto que a algunos nos apasiona darnos.
    Y disiento mucho de que los que no se bajan música no se compran discos. Yo no me bajo música y me compro discos. Es todo muy subjetivo y cuestión de gustos.
    Demás está decir que obviamente hoy hay una democratización de la música y es totalmente válido. Pero no elegir el método digital no nos hace más retrógrados.

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